Arthas Menethil
El Rey Exánime
Príncipe de Lordaeron que entregó su alma por salvar a su pueblo. Agonía de Escarcha lo convirtió en heraldo de la muerte y señor de la Plaga.
Forjando la crónica…
Crónicas de Azeroth
«Agonía de Escarcha tiene hambre.»
Arthas Menethil — la corona helada aguarda en la cima del mundo.
Elige tu estandarte
Cuatro figuras marcaron el destino de Azeroth entre el Trono Helado y la Cruzada Ardiente. Al elegir a un campeón, todo el sitio se reforja con sus colores, su cielo y sus partículas.
El Rey Exánime
Príncipe de Lordaeron que entregó su alma por salvar a su pueblo. Agonía de Escarcha lo convirtió en heraldo de la muerte y señor de la Plaga.
El Traidor
Cazador de demonios condenado por su propia gente. Sus métodos son terribles; su meta, absoluta: acabar con la Legión Ardiente a cualquier precio.
La Reina Alma en Pena
General Forestal de Quel'Thalas, asesinada por Arthas y alzada como banshee. Reclamó su libertad y forjó un pueblo con los caídos: los Renegados.
Lo'Gosh, el Lobo Fantasma
Rey de Ventormenta, quebrado y reforjado como gladiador. Unió a la Alianza con acero y convicción, y cayó en la Costa Abrupta para que otros vivieran.
Dos eras, un mismo abismo
El frío absoluto de Rasganorte y el fuego vil de las Islas Abruptas: dos campañas que definieron a toda una generación de héroes.
La llamada del Rey Exánime arrastra a la Horda y a la Alianza hasta Rasganorte, un continente de hielo donde la Plaga no duerme. Entre la traición de la Puerta de la Cólera y el asedio final a la Ciudadela de la Corona de Hielo, los héroes descubren que siempre debe haber un Rey Exánime.
La Tumba de Sargeras se abre y la Legión Ardiente desata su mayor invasión sobre Azeroth. Tras la tragedia de la Costa Abrupta, los campeones empuñan armas artefacto, lideran sus Sedes de Clase y llevan la guerra hasta Argus, el corazón mismo de la Cruzada Ardiente.
Del hielo al fuego
Seis momentos que unen el destino de los cuatro campeones, desde la primera condena de Arthas hasta la última prisión de Sargeras.
Tercera Guerra
Para frenar el grano infectado de la Plaga, el príncipe Arthas condena a toda una ciudad. Uther y Jaina se apartan de él: el primer paso hacia el abismo ya está dado.
Rasganorte
Obsesionado con vengarse de Mal'Ganis, Arthas empuña la espada maldita en las cavernas heladas. Gana el poder que buscaba y pierde, a cambio, su alma.
El Trono Helado
Arthas asciende la espiral de la Corona de Hielo, destruye a los guardianes y se funde con el espíritu de Ner'zhul. Dos voluntades, una corona: el Rey Exánime despierta.
Wrath of the Lich King
Tras la Puerta de la Cólera y el asedio a la Ciudadela, los campeones derriban a Arthas en la cima del mundo. Bolvar Fordragón acepta la corona para contener a la Plaga.
Legion
La Legión Ardiente invade en masa. Varian Wrynn sacrifica su vida para cubrir la retirada de la Alianza y Sylvanas es nombrada Jefa de Guerra de la Horda. La guerra total comienza.
Argus
Los campeones asaltan Antorus, el Trono en Llamas. Sargeras es encarcelado en la Sede del Panteón, e Illidan, el Traidor, elige quedarse como su carcelero eterno.
Acero y maldición
Cada campeón es inseparable de su arma, ilustrada aquí en vector puro. Haz clic en una reliquia para forjar el tema de su portador.
Arthas
La hoja rúnica que devora las almas de quienes abate. Fue el precio del poder de Arthas y la prisión de miles de espíritus, incluido el de su propio padre.
Illidan
Glaives gemelos arrebatados a un señor apocalíptico durante la Guerra de los Ancestros. En manos de Illidan, son el símbolo mismo de la caza de demonios.
Sylvanas
Un arco élfico de tiro imposible, tan silencioso como su dueña. Cada flecha de la Reina Alma en Pena lleva consigo el frío de Lordaeron caído.
Varian
La unión de las espadas gemelas Shalla'tor y Ellemayne, fundidas cuando las dos mitades de Varian volvieron a ser una. Un arma tan íntegra como su portador.